El Instituto Administrador de los Beneficios y Prestaciones Sociales de los Veteranos Militares y Excombatientes (INABVE) ha designado a Emilio Espín Amprimo como representante propietario de las organizaciones de personas adultas mayores dentro de su estructura directiva. El nombramiento se realizó a propuesta de organizaciones de personas mayores y a solicitud del propio instituto, como nuevo ente rector de las políticas nacionales en esta materia.
La designación fue comunicada oficialmente por el INABVE a través de su presidente, el Dr. Daniel Eduardo Platero Martínez, y se enmarca en el proceso de reorganización institucional iniciado a finales de 2025.
Un nuevo rol en un contexto de cambios institucionales
El nombramiento de Emilio Espín se produce tras las reformas a la ley del INABVE, aprobadas por la Asamblea Legislativa en noviembre de 2025, que otorgaron a esta institución la rectoría de las políticas dirigidas a personas adultas mayores y personas con discapacidad en El Salvador.
Estas reformas implicaron la disolución del Consejo Nacional Integral de la Persona Adulta Mayor (CONAIPAM) y del Consejo Nacional para la Inclusión de las Personas con Discapacidad (CONAIPD), cuyas funciones fueron trasladadas al INABVE con el objetivo de centralizar y, según el discurso oficial, eficientizar la gestión de beneficios y programas sociales.
El proceso, sin embargo, no ha estado exento de críticas y preocupaciones, especialmente por la falta de traslado del presupuesto que por ley correspondía a ambas instituciones, situación documentada por La Prensa Gráfica el 19 de enero de 2026.
La voz de las personas mayores dentro del INABVE
Para Emilio Espín Amprimo, cofundador y socio honorífico de Descartados ONG y referente histórico en la defensa de los derechos de las personas adultas mayores en El Salvador, el nuevo escenario presenta tanto desafíos como oportunidades.
“La disolución del CONAIPAM y el CONAIPD se decidió con rapidez y sin consulta amplia, generando incertidumbre y afectaciones laborales. Sin embargo, los diálogos sostenidos con la junta directiva del INABVE muestran una actitud de apertura que permite mantener una esperanza crítica”, ha señalado Espín.
Desde su nuevo rol como representante propietario, Espín buscará trasladar las demandas y preocupaciones de las organizaciones de personas mayores, insistiendo en la necesidad de un refuerzo presupuestario suficiente, de la no afectación de los derechos adquiridos de veteranos y lisiados de guerra, y del cumplimiento efectivo de la legislación nacional e internacional en materia de envejecimiento y discapacidad.
Hacia políticas de Estado y no de coyuntura
Uno de los primeros retos del INABVE será la elaboración de la Política Nacional de Atención Integral a las Personas Adultas Mayores y la Política Nacional de Atención Integral a las Personas con Discapacidad. A diferencia de los marcos anteriores, estas políticas tendrían carácter de política de Estado, lo que evitaría su eliminación automática con los cambios de gobierno.
“No pedimos privilegios, pedimos una distribución justa y equitativa del presupuesto nacional, acorde con la realidad demográfica del país, marcado por el envejecimiento acelerado y la reducción de nacimientos”, sostiene Espín.
El rol de la sociedad civil
Desde Descartados ONG valoramos este nombramiento como un avance relevante en la representación directa de las personas adultas mayores dentro del nuevo esquema institucional. La designación de Emilio Espín Amprimo —cofundador y socio honorífico de nuestra organización— reconoce una trayectoria sostenida de más de dos décadas en la defensa de los derechos de las personas mayores en El Salvador, marcada por logros concretos, incidencia política y un compromiso ético ampliamente reconocido por las organizaciones del sector.
Su solvencia técnica, política y humana nos permite afirmar que esta representación se ejercerá con responsabilidad, visión estratégica y una exigencia constante hacia el Estado para que los derechos de las personas adultas mayores no queden relegados a declaraciones formales. Como organización, nos enorgullece profundamente este nombramiento, convencidos de que contribuirá a una representación honesta, firme y alineada con las necesidades reales de quienes hoy envejecen en contextos de desigualdad.
Reafirmamos nuestro compromiso de acompañar este proceso, aportar desde la experiencia comunitaria y seguir exigiendo que el derecho a envejecer con dignidad sea una prioridad real en El Salvador.



